SÍNDROME DE LA CARA VACÍA


Llevo tiempo escuchando en los medios de comunicación que, ahora que se acerca el fin de las mascarillas, hay muchas personas que se resisten a quitársela. Unos por miedo a contagiarse y otros muchos por vergüenza a enseñar su cara. Me sonó bastante raro, pensaba que eso no podía pasar. Entiendo lo del miedo al contagio, pero no lo de enseñar la cara. ¡Yo estoy deseando quitármela! Pero es que casi toda la gente que conozco también está deseando.

Pues bien, hoy escuchaba una entrevista a una psicóloga en la radio, y confirmaba que eso es un síndrome y que tiene la consulta llena de pacientes con ese problema. Y se le llama así, SÍNDROME DE LA CARA VACÍA.

Esta entrevista me ha recordado la conversación que tuve la semana pasada merendando con mis chic@s de catequesis. Cuando les comenté que pronto nos quitarían la obligatoriedad de la mascarilla en sitios cerrados, excepto en Centros de Salud y en el transporte público, una de mis niñas dijo que ella no se la quitaría porque le daba vergüenza mostrar su cara. Me sorprendió una barbaridad.

-        Tienes 12 años… ¿por qué no mostrar tu cara?

-        Me da mucha vergüenza. Casi no me la quito en mi casa. Y aquí sólo me la retiraré para merendar.

Y así lo hizo, sólo para meterse en la boca la merienda se la retiró.

Parece que esto no ocurre sólo a los adolescentes. ¿A vosotr@s también os pasa?

Yo estoy deseando que llegue el 19 de abril. Quitarme la mascarilla simboliza libertad, mostrarme tal cual soy (con mis defectos y virtudes) y sobre todo volver a la normalidad (si es que se puede). Sin más.

 

¡Buenas noches! 😘

Alejandra (@alejandrarodca)

 

 

 




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